Yo soy, hijos. No tengan temor. Hay cosas que tienen que venir para hacer justicia, para hacer un lugar para ustedes, porque a veces hay que crear los lugares para que ustedes los puedan asumir, así como Dani.
Dani está haciendo un lugar. Va y viene, pero está creando un lugar, una fuerza, un poder para estar ahí, para permanecer, aunque no sea por mucho tiempo. Pero así ustedes también están yendo y viniendo espiritualmente, conociendo el Reino de los Cielos para poder asumir un puesto que yo tengo para ustedes.
En la Tierra es lo mismo: van, vienen, y van a tener esos contratos. De eso tengan toda la plena seguridad.
– Señor, ¿nos puedes dar al inicio…? O sea, ¿que yo pueda recibir los pagos al inicio ya de la temporada?
Todo está listo, hijo, y ya viene, y estará listo para ese momento. Ya verás. Todo va a salir bien, todo está bien y todo viene ya aterrizando a tus manos, Rafa.
Cuando tú vayas a llevar los papeles, cuando tú hables, ahí te van a decir, en una aproximación, de cuándo vas a recibir los pagos, pero los vamos a acelerar. Solo que tenemos que ir de acuerdo: ellos te dicen de una manera y nosotros aceleramos; ellos te dicen de otra manera y nosotros actuamos.
Pero primero tiene que salir de ahí la orden. Esa es la orden de la Tierra. La orden del Cielo es esta: todo viene bien, bien, aterrizando a tus manos y ya llegaron los contratos. Decláralo, Rafa.
– Todo viene bien. Viene a mis manos y ya aterrizaron los contratos. Esto es un decreto y tiene cumplimiento.
(Sonido de palmadas/golpes) Ya está. Ya aterrizaron los contratos.
– Ya aterrizaron los contratos.
Gracias te damos por esa confianza, Señor, que nosotros tenemos de que ya está todo hecho. Ya no nos vamos a preocupar, ya no vamos a estar pensando. Ya es que vamos a decretar y vamos a estar echando todo sobre ti para nosotros poder… para nosotros poder descansar, tanto del diente como del contrato y de todo lo que hemos tenido entre manos. Gracias, Señor, por ser ese Dios de amor, ese Dios que nos enseña y nos ayuda a descansar en ti. Gracias, Señor. Bendito seas.